Prólogo de “La casa de las dos palmas”. Por: Otto Moralez Benítez

Siempre fue el centro para el diálogo. Este, lo acunaban sus habitantes. Los que allí vivían, los que llegaban. Se hablaba de las cosechas, del pastoreo, del prodigio y milagro de las bestias, del arte, de los libros. Del destino de los seres en el amor. De los olores que cruzan y doblegan las almas”.

Se abandonó esta casona, cuando murió Lucia, la suave adolescente, y perdió su brillo  resplandeciente y su primacía. Se le recordaba porque había un letrero que convidaba a la visita y proclamaba que, quienes allí habitan, tenían claro y dinámico sentido de la solidaridad. Un cartel proclamaba ésta:

“En esta casa nadie será forastero. Caminante: siempre habrá un sillón, una cama, un vaso para tu fatiga”.

Las palmas tenían viento propio, recalcaban. Aunque no venteara ni lloviera, aunque no soplara la brisa, se movían las dos palmas. A veces solamente se removían las hojas de una de ellas, mientras las de la otra permanecían inmóviles.

Porque se acerca un espíritu
Porque morirá una persona
Porque habrá un incendio
Porque llega la tempestad
Porque amenaza terremoto
Porque pasan los pumas de niebla
Porque ha vuelto la rueca de Félix Velásquez, en la oscuridad se les ve trastornar las últimas vueltas del farallón, camino del cielo.
El viento. El padre viento corredor y enredador, el que todo lo trae y todo lo lleva. El padre viento, el desolado.
Oigo potros en la noche
Algunas noches galopan
El difunto don Juan Herreros. O nadie, dona, son potros difuntos. Cuando en las tempestades hay siete relámpagos seguidos, se ven brillantes bajo el aguacero.
Enrique y la Guerra de los Mil Días

Este hijo de Efrén goza de los privilegios de la inteligencia y de la sensibilidad de los de esa casa de dones y designios extraños. Enrique es de mirada alejada de los ojos, pensamiento lejano, su vida al pie, ajena… algo enfermizo rondaba a Enrique, en la mirada, en sus manos ajenas a la crueldad… tenia aire de desolación.

Él, entabla una lucha para no parecerse a su padre. Era imposible lograrlo, pues le rondaba un fuerte impulso de aquél que le crecía como furor  de viento paramuno. Que le encendía el alma de heroísmo, el mismo de su papá, en sus durezas rurales y humanas. La vida se le asomó a través de las exigencias de la guerra. Participó en la de los Mil días. Y así fue entendiendo cómo era de difícil liberarse del mandato de la estirpe”.

Del prólogo de Otto Morales Benítez, en la edición publicada por la Biblioteca Pública Piloto de Medellín (2000)

Sobre los instrumentos musicales

Bennet, Roy. Los instrumentos de la orquesta. Madrid. Akal, 1999

¿Qué es una orquesta?

Orquesta es una antigua palabra griega que significa lugar de danza. En Grecia, durante el siglo V a. C, las obras de teatro se representaban en teatros al aire libre, llamados anfiteatros. Orquesta era el nombre con que se designaba el espacio situado frente al área principal, destinada a la representación, y que utilizaban tanto el coro, que lo mismo cantaba que  bailaba, como los instrumentistas.

Mucho más tarde, a principios del siglo XVII, se representaban en Italia las primeras óperas. Originalmente pretendían ser una imitación del antiguo teatro griego, y por esa razón se utilizó la misma palabra orquesta para designar el espacio, entre la escena y el público, que ocupaban los instrumentistas. Pero pronto orquesta pasó a significar los músicos mismos, y luego, por fin, el conjunto de instrumentos que tocaban.

Y, por eso hoy en día utilizamos la palabra orquesta para designar un conjunto relativamente grande de instrumentos que tocan juntos. Pero, ¿qué instrumentos exactamente? Y,  ¿cuántos constituyen un conjunto relativamente grande de instrumentos? El número y tipo de instrumentos puede variar considerablemente de una pieza a otra según la combinación exacta requerida por el autor para expresar sus ideas musicales. De hecho, la forma y el tamaño de la orquesta ha estado constantemente cambiando durante los últimos cuatro siglos. Algunos instrumentos, en especial el viento metal, han sido inteligentemente desarrollados de forma que resultan más fáciles de tocar, y han aumentado el número de sonidos que pueden producir. La extensión y la variedad de los colores instrumentales han crecido gradualmente a medida que se han inventado nuevos instrumentos, y que han sido aceptados dentro de la orquesta.

Las secciones de la orquesta

Imagínate que estás sentado en una sala de conciertos con una orquesta desplegada ante ti. Este conjunto relativamente grande de instrumentos no es, en absoluto, un agrupamiento casual de aquellos recursos humanos disponibles en un momento dado.

Se trata, de hecho, de un cuerpo extremadamente organizado y equilibrado, compuesto de cuatro secciones o familias de instrumentos. Primero están las cuerdas, es la sección que toca la parte más importante en la música, consta de: violines, violas, violonchelos, contrabajos y arpa.

 Luego los de viento de madera, los instrumentistas, que a menudo interpretan importantes solos, están sentados en el centro de la orquesta, justo enfrente del director y un poco más elevados que la cuerda.  La sección del viento madera incluye: flautas y flautín, oboes y corno inglés, clarinetes y clarinete bajo, fagotes y contrafagot.

Siguen los instrumentos del viento metal, están colocados detrás del viento madera, de tal manera que su sonido, más potente y pesado, no ahogue los sonidos más suaves del viento madera y de la cuerda. Sin embargo, al estar colocados a un nivel más alto que los otros instrumentos, pueden atravesar la textura de la música cuando sea necesario con un efecto emocionante. La sección del viento metal incluye: trompetas, trompas, tuba y trombones.

Arriba de todo, al fondo, se encuentra la sección de percusión, que incluye membranófonos, platillos y todos los instrumentos que pueden ser percutidos, sacudidos o entrechocados. A veces, se le llama la sección de la cocina por la gran cantidad de ruido que puede producir de ser necesario. Aunque la sección de la percusión puede ofrecer una mayor variedad de instrumentos que cualquier otra sección de la orquesta, estos instrumentos los tocan entre unos pocos músicos. Los instrumentos principales de la sección de percusión son: timbales, bombo, caja, platillos, triángulo, pandereta, glockenspiel, xilófono, celesta, campanas tubulares, castañuelas, woodbloks, tam-tam o gong,  látigo y maracas.